Qué hacer en pretemporada para empezar con buen pie
La pretemporada prepara el cuerpo para el volumen que viene: base aeróbica, fuerza, técnica y hábitos. Cómo aprovecharla.
Tras las vacaciones o el descanso de final de temporada, las primeras semanas marcan el tono del resto del año. La pretemporada no es para correr rápido, sino para construir lo que vas a necesitar después.
Recuperar la rutina
Lo primero es volver a entrenar con regularidad: sesiones cortas, frecuentes y suaves. Es mejor cinco salidas de 40 minutos que dos de dos horas.
Base aeróbica
El grueso del trabajo va por debajo del primer umbral. Es aburrido, pero es lo que permite aguantar luego las sesiones duras sin romperse.
Fuerza y movilidad
- Dos sesiones de fuerza a la semana, con ejercicios básicos de pierna y tronco.
- Algo de movilidad de cadera y tobillo.
- Técnica de carrera o de pedaleo, en sesiones cortas.
Actualiza tus referencias
Tras un parón, los umbrales y las zonas pueden haber cambiado. Un test sencillo al final de la pretemporada te da referencias reales para el bloque siguiente.
Y sube la carga poco a poco: la mayoría de las lesiones de inicio de temporada vienen de querer recuperar en dos semanas lo que se perdió en dos meses.