Cómo planificar una temporada de resistencia por bloques
Divide la temporada en bloques de base, construcción, específico y puesta a punto. Guía práctica para corredores, ciclistas y triatletas.
Planificar una temporada no es escribir 40 semanas de entrenamientos de golpe. Es decidir hacia dónde vas y repartir el camino en bloques de 3 a 6 semanas, cada uno con un objetivo claro.
Empieza por el final
Marca tu carrera principal y cuenta hacia atrás. Entre 16 y 24 semanas es un margen razonable para preparar un maratón, un triatlón de media distancia o un trail largo.
Los cuatro bloques clásicos
- Base: mucho volumen suave, técnica y fuerza general. Construye la capacidad aeróbica sobre la que se apoya todo lo demás.
- Construcción: entra el trabajo de umbral y las primeras series. El volumen sigue subiendo, pero con más calidad.
- Específico: sesiones que se parecen a la carrera: ritmo objetivo, desnivel, avituallamiento y material.
- Puesta a punto: baja el volumen, se mantiene algo de intensidad y llegas fresco.
Dentro de cada bloque
Lo habitual es encadenar dos o tres semanas de carga creciente y una de descarga. Así el cuerpo asimila el trabajo antes de pedirle más.
Mide para ajustar
Un plan es una hipótesis. Seguir la carga de cada sesión y la evolución de tu condición física te dice si el bloque está funcionando o si toca cambiar algo antes de llegar cansado a la carrera.